domingo, 29 de enero de 2012

24



Estado de dirección.

Hoy tengo 24 años,  lo que significa que he vivido 8750 días de los cuales el 35,2%  he sido consiente de mi día de cumpleaños, de la fiesta, de la celebración y gozo que por mucho tiempo permaneció estéril. Ahora puedo decir: estoy en el número 24, cifra en la que se divide un día en el antiguo sistema de computación árabe y con el cual fragmentamos las horas de un día, este número significa perfección, por cuanto también es 2 veces 12 con su contenido de justicia y equidad. Mi fecha de cumpleaños esta dentro del signo regido por  acuario, así que puedo meter cangrejos y peces, aunque debo decir que la mayoría de libras que conozco me encantan.

a.        Tengo  un pequeño espacio divido para el descanso y el trabajo. He decorado sus paredes con algunas fotografías y dibujos de beibiraper, una instalación de hilo de un artista francés y una escultura de mi hermana.
b.        Este año empiezo a desarrollar mi proyecto de camuflaje, un traje para hacerme invisible inspirado en los Guilie y el mimetismo de los insectos hoja. El personaje al que le estoy dando vida se llama Phaskroma (fantasma del color) un sujeto vestido con  traje de lienzo pintado de 256 tonos (paleta RGB) característicos del lugar donde voy a “des-aparecer” por mimesis del color.  Es un trabajo sobre la ambigüedad de ver y percibir , sobre la adaptación y los mecanismos de defensa, sobre la apropiación y producción social de los espacios, sobre la construcción del individuo dentro de las masas y que tanto de esto depende de la interacción que tenemos con el paisaje urbano.
c.        Por cuenta de  mi cumpleaños he comido: sushi de salmón y caviar, arroz japonés con langostinos, pasta con pimentones, un postre de maracuyá y dos chocolates negros. Estuve esperando mi cumpleaños desde el día anterior con uno de mis mejores amigos,L, contamos la cuenta regresiva mientras tomamos una copa de vino. Tuve la sensación en el estomago y la cabeza, es un año nuevo,  hay que brindar.
d.        Mi estado físico  ha mejorado considerablemente, troto entre  media hora y veinte minutos  diariamente, estuve entrenando en un equipo de fútbol, subiendo al cerro de Monserrate un día a la semana y bailando. Mis pantalones lucen mejor en mis piernas pero eso no es lo mejor de todo, en realidad es la agresividad y lo fuerte que me siento. Mi peso es de aproximadamente 52 kilos, menos que año pasado, sin embargo puedo estar pesando un par de kilos más gracias a las delicias de Marta, las invitaciones a comer y algunas fiestas de las que no me arrepiento.
e.        Estoy sentada en mi cama con el computador en mi regazo, tengo un jean oscuro y una blusa estampada de colores azules fuertes, probablemente de tonos  turquesa y prusia, también algunos  blancos y negros, tengo mis gafas, las uñas y los labios pintados de rojo brillante, además, por cuenta de una artista del grafiti llamada Bastardilla, uso un corte nuevo que hace más ligero el peso de mi cabeza.
f.         Y recuerdo aquella caminata que tuve a las cinco de la tarde por un camino rodeado de campos de maíz, podía dibujar una línea que unía las pequeñas montañas mientras en un plano más cercano las vacas se anidaban entre el pasto y su propia sombra, mirándome como si me conocieran. El cielo estaba rosado, similar al color de  las guayabas rotas que aparecían de vez en cuando tiradas en el suelo. Sin darme cuenta entre a ese lugar donde la gente imagina los diálogos y los anhelos más alucinantes, donde puedo detenerme a ver los gestos que le intiman, la lista y los documentos de repaso. Estuve en lugares simultáneos guardando la memoria que no existe,  hablando hasta que quede en silencio, el sol expedía una especie de soplido intacto que hizo que mis ojos se relajaran, ya lo verde se veía más oscuro, había caminado más de una hora (no me canso)y  hubiera querido avanzar más en aquella dirección pero el día cayó con las gotas de lluvia. Repase el camino, los detalles, las piedras y el alambre de la cerca, pase por la quebrada, por el guayacal, por la finquita, por el puente y el ojo de pez.
g.
h.        No pertenezco a ninguna religión, no soy vegetariana, no practico con los cristales, no he probado el yahé ni hago parte de algún grupo de oración. La espiritualidad es una parte vital de mi vida y la relación intima que desarrollo con dios me hace creer y seguir construyendo un hilo con lo sagrado, con el amor universal y el misterio.
i.         No tengo novio, ni mascota ni nada parecido a lo que podría identificar como mi pareja, ningún amante casual o amigo especial.  Estoy  un poco confundida respecto a las relaciones, a lo esporádico de besar y la profundidad de tener una relación con  alguien, me gustaría entender mejor la forma en que experimentamos el amor. Ahora estoy sola, me agrada bastante estarlo (podría escribir otro apartado respecto a este tema) no tengo deseos de estar en compañía  y aunque hay un par de personas que me encantan  por ahora siento la necesidad de conocerme y vivir el amor en otras facetas.
j.         Estoy leyendo un libro llamado “Hablemos sobre langostas” del escritor estadounidense David Foster Wallace, de quien también hace poco leí “La niña del pelo raro”. Me a causado bastante curiosidad su vida y su manera de escribir sobre  la sociedad americana contemporánea, el consumo, la adicción, la soledad,  la sociedad de masas y existencia que tocaron directamente a la vida del escritor quien estuvo  varias veces  interno bajo tratamiento por su compulsión suicidad y depresiva. Una persona brillante que siento, revela  e impacta con sus historias de ninguna aparente  profundidad, como la misma estética del consumo y sensibilidad de nuestra era. Tristemente cumplió con su cometido y de tan solo 46 años se suicidó.
k.        los odios son una de mis partes favoritas para obtener  información.  Me gusta recordar  los espacios y las personas por sonidos, las voces susurrando, articulando palabras para describir, las ondas golpeándose en la finitud de un espacio, encerrando sus cualidades sonoras,  los sonidos que escuchamos para medir la distancia, para sentir los estados emocionales, para mover el cuerpo y crear imágenes. Mis sentidos están alerta, he tenido buenas ideas, hace dos días llegue del Quindío donde estuve haciendo una residencia artística, un proyecto sobre la luz del paisaje en un lugar bellísimo llamado Residencia en la Tierra, espero tenga la oportunidad de ir algún día, el clima es delicioso al igual que la comida. Este año empezaré a desarrollar mi tesis, estoy nerviosa y creo que alargaría las horas con tal de tener la suficiente inspiración y dedicación para que salga bien, tengo mucha energía, varios proyectos pendientes, con músicos, bailarines y artistas. Quisiera empezar un grupo de estudio con mis amigas C,N y L, unas chicas bellísimas y talentosa, aun estamos a la expectativa, agrupando ideas hasta que exploten
 Vamos a volver en un año, por ahora un video:

2 comentarios:

  1. Debo confesar (aunque hay cierto tipo de confesiones que no se deberían hacer pero tengo mis momentos de debilidad) que hace mucho tiempo no pasaba por tu lugar. ¿Cuánto? La verdad mi memoria cada vez más es un asco por lo que prefiero decir "hace mucho". Por otros medios me había percatado que la llegada a tu cumpleaños 24 era todo un acontecimiento digno de resaltar y marcar allá donde refulge la estrella Sadalsuud (la más brillante de tu signo rector). Una imagen tengo fija en mi mente de ti: esa espontánea sinceridad que te caracteriza. Haber leído esta entrada es haber recordado una extensa conversación que tuvimos en mi apartamento hace millones y millones de años. Esa forma tan tuya de decir las cosas, descomplicada pero con mucha claridad (y creo que ahora más gracias a tu amplio conocimiento de las cosas sensibles). De hecho me has incentivado a escribir un poco más de mí el día que llegue mi onomástico. Realmente no lo espero con ansias, pero qué más da. Fue vital para mí esta lectura, porque pude sentir un tiempo remoto revivido por tus palabras. Siempre mis deseos son cosa inestable, pero espero (porque es lo único que puedo hacer) que podamos volver a sentarnos al borde de las sillas y del abismo de las palabras, para compartir eso que hemos sido en este tiempo de trabajo silencioso desde la cercanía de los filos de las constelaciones.

    Sigue por ese sendero, Sam.

    ResponderEliminar
  2. gracias por leer, estaba muy contenta de cumplir años y me alegro compartir esto contigo. Tengo muy presente el día que tuvimos esa conversación, la siento como si hubiera sido hace poco. Espero que volvamos a conversar, me gusta mucho hacerlo, me agrada tu compañia, aprendo bastante siempre.

    Xx

    ResponderEliminar