domingo, 20 de enero de 2013



La relación  sonido - imagen   AB

Trabajando con el sonido  y en compañía de músicos tuve la grata experiencia de acercarme a un material que no
necesariamente depende de su contenido para asimilarse, la belleza del sonido radica en su “condición real”, en su presencia y no en su significado. Cuando Pierre Shaeffer  nos habla de la Música concreta  se refiere precisamente a esta cualidad del sonido de ir más allá de lo que podemos identificar o parafrasear como fuente sonora, pues el evento sonoro como manifestación, es una cosa nueva en sí misma, lo que Shaeffer llama objeto sonoro, una manifestación que proporciona la comprensión de la cosa original.
Teniendo en cuenta la naturaleza ambigua o si se quiere misteriosa e invisible del sonido, es paradójico y contrastante otorgar la imagen a un sonido particular producido o manipulado. La relación  entre la imagen y sonido varía de acuerdo a las intenciones, no existe una universalización de esta relación, es un error afirmar que los sonidos tienen una única representación visual. Si bien esta relación se encuentra en los grafismos de la partitura, es igualmente importante la relación que se genera  en la transformación temporal de sus elementos, la relación más grata se da en el instante que se logra  interactuar con los intérpretes, entrelazando dos lenguajes para darle forma al tiempo.
Como artista plástica, estoy interesada en trabajar con aspectos que rompan el simulacro al que se somete la imagen, me interesa evocar un espacio, encontrando la manera de re-construir dinámicamente  elementos audiovisuales, produciendo variaciones, mutaciones y transformaciones significativas en el tiempo y no en cuanto a concepto, reivindicando el  emerger de un espacio desde el sonido para proponer territorios mentales y gestuales, reutilizando de la música su capacidad de estructurar en el tiempo y de la imagen plástica, su idoneidad a la hora de de-construir los lenguajes a los que acostumbramos a representar el mundo, juntos elementos como medios transformadores y no solo como agentes de significación.
El espacio lo es todo, o al menos eso describen los libros que he leído sobre artes plásticas, me pregunto qué dirán los científicos al respecto, quisiera comprender mejor la teoría de la relatividad que vincula al tiempo y el espacio ¿Cómo funciona este sistema de referencia espacio-temporal? El espacio, un concepto tan complejo, en arte funciona básicamente como una membrana en donde se componen e interactúan elementos, su construcción no es solo un tema de arquitectos, un escritor igualmente ordena las palabras para describir escenas o crear una ficción de lugares bellos, intensos o macabros; en el fútbol, es ese dibujo de líneas invisibles en donde se estructura la jugada de gol. Para mi, el espacio es esta cavidad donde se proyectan  los síntomas de nuestra realidad, así parezca egocéntrico y desconsiderado con el maravilloso mundo en el que vivimos, tengo una burda necesidad de abstraerme y conectarme en otros sentidos con cosas y personas, para crear tejidos de conexiones atemporales creadas no solo para pensar el espacio, sino para sentir en el cuerpo, para recordarme que estoy viva. 
Crear en el tiempo implica hacer partícipe al espectador del devenir de estas relaciones, convirtiendo la acción en un espacio de emociones y sensaciones corporales, actitud que caracteriza la idea de paisaje contemporáneo en la arquitectura: “El paisaje se ha convertido en el nuevo campo de acción, donde los destinatarios dejan de ser simples observadores y se convierten en elementos indispensables para la definición del espacio que los alberga”[i]  El sonido permite la percepción del espacio por medio de una arquitectura invisible, construyendo límites libres de nuestra mirada, conteniendo elementos inmateriales que se proyectan como vínculo entre la idea y  la simple expresión de gestos "ruidosos". Encuentro estos sonidos como catalizadores  del contexto en el que actualmente vivimos, en el que vivo, del que nos acostumbramos a idealizar, intelectualizar e interpretar, apelando al sentido del que Susan Sontag reflexiona sobre la interpretación de la obra de arte

“Lo que ahora importa es recuperar nuestros sentidos. Debemos aprender a ver más, a oír más, a sentir más. Nuestra misión no consiste en percibir en una obra de arte la mayor cantidad posible de contenido, y menos aún en exprimir de la obra de arte un contenido mayor que el ya existente. Nuestra misión consiste en reducir el contenido de modo que podamos ver en detalle el objeto”

Estoy de acuerdo en que debemos desmitificar  el contenido, ese excesivo decoro del discurso que aparenta ser crítico a nuestra realidad, instaurándose en una fórmula y abogando por la tendencia, por una estrategia de consumo  más que por la sensibilidad, a veces sometida a la vanidad del artista, esperando siempre que de ella se diga algo, y es que hay algo más valioso que lo que significa, lo que es.





[i] El arte como aproximación al paisaje contemporáneo. Lucan Galofaro. Editorial Gustavo Gil, Barcelona, 2003.





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