sábado, 25 de mayo de 2013

Relación Imagen Sonido





La discusión sobre las relaciones entre  imagen y  sonido  se han dado por años, en parte por el ideal totalizador de la obra y el deseo de aplicar una variedad de estímulos que inciten  todos los sentidos. La primera máquina audiovisual encarno este deseo en 1730 con el clavicordio ocular, un piano cuyas teclas activaban finas láminas impregnadas con pigmentos de colores que pasan por una pequeña llama para generar  una proyección espectral de luz coloreada.  Este instrumento fue creado por el francés Louis Bertand Castell, monje jesuita físico y matemático, quién a partir de su creación relacionó  la escala de siete notas con los siete colores de la escala óptica de Newton. Esta máquina para ver y escuchar, fue un invento revolucionario que llamo en su momento la atención del compositor alemán Georg Philip, quien creó  varias piezas para el instrumento y escribió acerca de este descubrimiento en torno a la visualización del sonido. Sin embargo, no  es  hasta el siglo XX que la luz y la versatilidad de la óptica permiten a través del cine la unión de composiciones visuales y sonoras en una película capaz de reproducirse gracias al principio del cinematógrafo, acuñado en 1983  por Guillermo León Bouly,  francés que presento la patente de un dispositivo -óptico reversible para el análisis y la síntesis del movimiento- que posteriormente llegaría Auguste y Louis Lumiére, quienes llevarían a cabo su primer filmación dando origen al cine. Es entonces cuando la relación imagen sonido toma un importante mecanismo estético y es el  cine el que plantea un significativo sistema en relación a la narrativa del movimiento entre imágenes y sonidos. El auge de exploración de esta relación entre lo visual y lo sonoro se dio con las películas del cine abstracto de principios de la década de los 90’ de cineastas como Oskar Fischinger, Len Lye y Normal McLaren], quienes desarrollaron  una narrativa temporal íntimamente vinculada a lo sonoro, dando cabida a todo un género del cine, que explora  la imagen y sus relaciones con el sonido y el movimiento. Estas películas fueron grandes descubrimientos en cuanto a su particular narrativa sonora y visual y su aplicación a tecnologías cinematográficas.






 Desde luego, el cine ha sido una de las artes más significativas en cuanto a la relación imagen-sonido, con la tecnología, la óptica y la ingeniería actual son los artistas audiovisuales del siglo XXI quiénes aplican los adelantos técnicos a su interés por el lenguaje del audio y el video, llevándonos a  nuevas perspectivas en cuanto a la relación  imagen-sonido, en el videoarte, la multimedia, la hipermedia y la animación.
El sonido  y la imagen son elementos  que actúan y se perciben de diferentes maneras. El sonido trabaja estrechamente a la temporalidad ya que es un hecho en el tiempo y para ser percibido requiere naturalmente de él, por el contrario la imagen, aunque puede estar en movimiento, no necesariamente depende del tiempo para ser percibida, puede estar fija y al contrario del sonido, su percepción es mucho más compleja en términos de procesamiento que el sonido, ya sea a nivel perceptivo, en cuanto el sonido se analiza más rápidamente por el sistema auditivo que la visión o desde el punto de vista de la decodificación de datos, pues los datos resultantes de la imagen son “más pesados” y necesitan de un mayor rendimiento del procesador. Por otro lado, la temporalización, obedece a un complejo nexo entre imágenes y sonidos creados a disposición de los eventos que dan forma a la intencionalidad del audiovisual. En el cine, es muy claro ver este tipo de intencionalidad, ya que generalmente la imagen y el sonido tienen una relación en función de la forma dramática del guion.  Sin embargo, no se puede reducir  la relación del audiovisual en este sentido, surgen otras preguntas alrededor de la interacción imagen-sonido vinculadas a la construcción y percepción espaciotemporal.
Ahora bien, consideremos que la relación  entre la imagen y sonido varía de acuerdo al medio, el concepto y el contexto, por lo que no existe una universalización de esta relación, es un error afirmar que los sonidos tienen una representación visual, aunque existan asociaciones, como por ejemplo  en la longitud de onda de la luz y del sonido, considero que la importancia significativa  de esta relación se da en el instante que se logra  interactuar, entrelazando lenguajes para darle forma a un proceso. Como artista plástica, me interesa trabajar con elementos que rompan el simulacro al que se somete la imagen, me interesa evocar un espacio, encontrando la manera de re-construir dinámicamente  elementos audiovisuales, produciendo variaciones, mutaciones y transformaciones significativas, reivindicando el  emerger de un espacio desde el sonido para proponer territorios mentales y gestuales, utilizando de la música su capacidad de generar la percepción del tiempo-devenir y la imagen plástica, su idoneidad a la hora de de-construir los lenguajes a los que acostumbramos a ver el mundo, juntos elementos como medios transformadores y no solo como agentes de significación.

1 comentario:

  1. Muchísimas gracias por el post, estoy a horas de un examen y me ha sido de gran ayuda.

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